¿Quiénes somos?

Cuidado Llanero es una organización sin fines de lucro con iniciativas educativas y comunitarias dedicadas a conservar y proteger la riqueza cultural histórica y natural del Parque Nacional de Isla de Cabras, localizado en el municipio de Toa Baja, Puerto Rico. Este proyecto nace de la idea y el deseo de unir a la comunidad llanera (residentes, voluntarios, visitantes turistas y entusiastas del mar) a un esfuerzo colectivo para cuidar sus espacios ecológicos e históricos. Nuestros recursos educativos ayudan en sembrar conciencia y a entender el valor de las especies marinas que residen en la zona y como enfrentar los retos ambientales de la actualidad para preservar el parque nacional de Isla de Cabras.

Restaura el pasado y redime el futuro

El Islote de isla de Cabras, data su historia desde la época colonial española. Fue una zona estratégicamente importante, donde uno de sus fortines fue parte de la batalla de San Juan en el 1625, enfrentándose a las armadas holandesas lideradas por Balduino Enrico. También tuvo un rol fundamental en la cuarentena sanitaria a mediados del siglo XIX al XX, donde atendían a pacientes de fiebre amarilla, cólera y lepra, mayormente siendo personas marginalizadas de clase baja. La mayoría eran abandonados en sus camas, dejándolos morir de sus aflicciones que no tenían cura en la época. Esta zona era un área restringida que sistemáticamente se dedicaba a desaparecer a estas personas de la historia de Puerto Rico, ya que en esta era, el islote solía ser de acceso restringido, donde solo permitían la entrada de militares junto a médicos españoles y americanos. Todo esto estaba diseñado para contener las epidemias y no permitir que se propagaran a la ciudad principal, siendo este islote una estación de cuarentena epidemiológica, dando tratamientos a leprosos con aceites de chaulmoogra. Después de la guerra hispanoamericana, en el 1900 el gobierno estadounidense extendió el terreno creando un istmo de tierra que conectaba el islote con la isla principal. Años despues de la primera guerra mundial, el gobierno de los Estados Unidos declaró las zonas de contención médicas como zonas con “condiciones inhumanas” y cerraron los servicios médicos del islote en 1923, transfiriendo a los pacientes a un leprocomio en Trujillo Alto. Ya para la época de la segunda guerra mundial, el gobierno de Estados Unidos construyó el famoso Fuerte Amézquita, donde este fue construido y diseñado con la intención de defendernos de amenazas alemanas o japonesas, tanto de ataques aéreos, embarcaciones o submarinos. Al fuerte ser abandonado de sus funciones iniciales al terminar la guerra, se convirtió en un centro de archivamiento de documentos que pertenecía a la policía insular a mediados de los 1950s. Hoy día, es un parque nacional que ofrece de distintas facilidades y actividades de uso recreativo como: pesca, buceo, ejercicios de práctica de tiros, junto a zonas de actividades familiares y deportivas.

Nos dedicamos como organización a preservar las ruinas y el patrimonio restante que se encuentra en el parque, junto a la protección del ecosistema marino.